l chucrut es un vegetal fermentado que me da tres grandes beneficios.
- Seis veces màs nutrientes que los vegetales crudos.
- Multiplica mis defensas contra infecciones microbianas e infestaciones parasitarias.
- Limpia mi cuerpo de quìmicos que se me hayan acumulado a lo largo de la vida, incluyendo metales pesados.
Ya lo usaban los babilonios hace 7 mil años.
Lo consumìan los romanos antes de Cristo.
Los alemanes extendieron su consumo en Europa en la Edad Media.
Actualmente es un alimento comùn en cualquier hogar alemàn e incluso francès.
Es un procedimiento para conservar vegetales, lo que ha permitido por siglos comer èstos fuera de los tiempos de cosecha, para el acompañamiento de las carnes y otros alimentos. En situaciones en que no habìa luz elèctrica ni mucho menos aparatos de refrigeraciòn.
Para su preparaciòn sòlo se utiliza sal, de preferencia sal del Himalaya, incluso mejor que sal de mar, pues èsta en la actualidad ya resulta muy contaminada con quìmicos. Mas esta sal no debe contener ni yodo ni flùor agregados, por el daño que causan estos al interior de nuestro organismo en los lugares de producciòn hormonales, en el cerebro y en los huesos.
Para hacer el chucrut original, consigo un repollo y dos cucharadas de sal del Himalaya.
Al repollo le quito las hojas maltratadas y las pongo en la basura.
Le quito dos hojas màs que guardarè para al final usarlas de tapadera del chucrut.
Parto el repollo por la mitad.
Le quito el corazòn al repollo.
Pico todo el repollo lo màs finito posible.
Pongo el repollo picado en una ensaladera cubrièndolo con agua y vinagre blanco (una onza o 30 ml por cada litro de agua) y lo dejo por media hora para que se limpie de microbios y quìmicos.
Le tiro el agua con vinagre y lo lavo nuevamente con agua de tomar.
Coloco el repollo picado por partes de una pulgada de altura en el interior de un frasco de vidrio de dos a cuatro litros de capacidad. Luego de cada parte de repollo coloco con una cuchara puntas de sal del Himalaya en las 4 direcciones (norte, sur, oriente y poniente) y una quinta en el centro. Con un palo de 30-40 cm de largo y 2-3 pulgadas de grueso presiono por todas partes cada capa de repollo y sal, para que se desprendan los jugos del vegetal.
Voy poniendo por capas el repollo picado y la sal y presionando con el palo hasta terminar.
Si el repollo no suelta suficiente jugo que cubra todo el vegetal, completo con un poco de agua con sal del Himalaya, de manera que el liquido lo cubra todo.
Ya cubierto el repollo con el lìquido, pongo pedazos del repollo que habìa guardado a manera de tapadera, sellando por completo la parte superior.
Acomodo una piedra de rìo ya bien lavada y limpiada tambièn con vinagre en agua por media hora asì como hice con el repollo, encima de la tapadera de repollo, para que el repollo picado no se levante con los gases que se van a formar en la fermentaciòn.
Le pongo al frasco su tapadera para que no entre el repollo en contacto con el aire ambiental. Lo destaparè por cinco minutos cada dìa a partir de ese momento, para que salgan los gases formados.
A los tres dìas ya està hecho el chucrut y listo para comerse. Solo se retira la piedra y se quita la tapadera de repollo, se le tira el liquido y se va colocando el chucrut en frascos màs pequeños que se mantienen en el refrigerador, para que no siga la fermentaciòn.
Los frasquitos los voy abriendo a medida que los voy consumiendo y asì duran meses.
Me puedo comer de 1 a 2 tazas de chucrut al dìa, mezclado con ensaladas de vegetales crudos, salteados, escaldados o al vapor, o en cualquier caldo o acompañando cualquier platillo de carnes, aves, pescados o huevos.
El chucrut lo puedo preparar a mi gusto de sal o àcido que quiera. Y con esta misma tècnica puedo hacer chucrut de cualquier vegetal, bien por separado o mezclados al gusto.
